Del Titanic a la Ecografía Facial

La historia del barco más famoso es conocida por todos. ¿Sabías que existe una relación entre el Titanic y la Ecografía Facial?

Tras el hundimiento del transatlántico en abril de 1912, se vio la necesidad de detectar objetos bajo el agua para evitar una nueva catástrofe. 

Fue entonces cuando el físico y matemático inglés Lewis Fry Richardson pensó que sería una buena idea usar ecos ultrasónicos para este fin.

Cuando se crea una onda sonora y se refleja sobre una determinada sustancia, genera un eco que regresa hacia su emisor.

Basándonos en las diferencias entre la onda sonora inicial y la rebotada, podemos obtener información valiosa.

Una idea ingeniosa que vio su desarrollo durante la Primera Guerra Mundial (1914-1918) para intentar detectar submarinos enemigos. Y que en la Segunda Guerra Mundial, dio lugar al invento del sónar.

Tras décadas de investigación, la aplicación de los conocimientos de los ultrasonidos a la medicina junto con la informática dieron lugar a la ecografía.

Un procedimiento que en el caso particular de la medicina estética empleamos como la técnica diagnóstica de la ecografía facial.

¿Qué nos permite saber la ecografía facial?

Cada vez que las ondas emitidas por el ecógrafo se reflejan por las distintas regiones de nuestro organismo se ocasionan ecos de ultrasonidos que son recogidos por el equipo para generar imágenes.

De este modo los médicos estéticos podemos obtener información crucial para valorar el enfoque más adecuado para cada paciente.

Como ejemplos:

  • Muchos pacientes se han sometido a tratamientos de medicina estética en el pasado y no recuerdan qué materiales se infiltraron en su rostro ni dónde. 
  • En algunos casos, incluso se usaron rellenos con materiales no permitidos a día de hoy y que debemos valorar para saber qué técnicas aplicar.
  • Pueden existir variaciones anatómicas en los recorridos de vasos sanguíneos del rostro que debamos conocer.
  • Podemos evitar fenómenos como inflamaciones y alergias.
  • Podemos hacer una valoración objetiva del proceso de envejecimiento cutáneo.
  • Podemos medir el espesor de la piel antes y después de un tratamiento.

Unidad de Ecografía Facial

Para valorar el tratamiento de medicina estética más adecuado para cada persona, la Clínica de la Dra. Mercè Campoy incorpora la Unidad de Ecografía Facial.

Al frente, encontraréis al Dr. Francisco de Cabo.

Queridos pacientes,

La Ecografía Facial es una herramienta muy útil que nos permite disponer de la información necesaria para tomar las mejores decisiones y realizar un trabajo más seguro y con mejores resultados.

Estamos a vuestra disposición por las vías habituales de contacto.